Ludwika Paleta y su primer desnudo

•Septiembre 27, 2007 • 2 comentarios

 

Ludwika Paleta realizó su primer desnudo en pantalla grande, en la película Propiedad Ajena, que se estrenará el 16 de noviembre. La actriz atraviesa por un gran momento en su vida, pues todo indica que le va bien en el trabajo y sobre todo en el amor, luego de superar los problemas que había tenido en su matrimonio.  “Pues estoy muy contenta, disfrutando a mi familia, disfrutando a mi marido, disfrutando este momento de mi vida que está bien lindo y me siento muy bien y muy tranquila”, aseguró Ludwika Paleta.  En la presentación de un libro fotográfico de la filmación de Propiedad Ajena,  Ludwika afirmó que el desnudo es estético y natural, por lo que no deberían paralizarse por algo tan bonito. “Sí hay un desnudo en la película, pero creo que hay cosas más fuertes, incluso en las noticias; y es un desnudo bien bonito, muy natural, creo que no se enseña de más” (Con información de Televisa)

Britney Spears….nueva moda de suprimir el apetito?

•Septiembre 27, 2007 • 3 comentarios

ex guardaespaldas

La intérprete de Gimme more no padece la enfermedad respiratoria, pero usa la epinefrina para suprimir el apetito La polémica Britney Spears ha decido bajar de peso y adoptó un sistema poco inusual para lograrlo: usa un inhalador para asma.

De acuerdo con el portal Transworld News , la intérprete de “Gimme more” no padece la enfermedad respiratoria sino que usa la epinefrina, sustancia que se utiliza en los medicamentos para tratar la enfermedad, y así suprimir el apetito.

Spears fue criticada después de su presentación en Las Vegas en la apertura de la ceremonia de los premios MTV por su visible fuera de forma y un baile poco estudiado, en lo que sería su regreso a los escenarios.

En tanto, los ofrecimientos de ayuda para “recuperar” a Britney le siguen llegando a la ex princesa del pop . Ahora fue Victoria Beckham quien “estiró la mano” para ayudar a la cantante.

Según Product Reviews , Posh le ha pedido a un amigo en común, el coreógrafo Adam Shankman, arreglar una cita para platicar con ella sobre sus problemas

TRIVIA

•Septiembre 18, 2007 • 13 comentarios

Vamos a Ver ke tal son para identificar Gente jajajajjaa aunque estan super faciles …… Ya que tenga sus respuestas les pondre otras fotografias  donde veran la diferencia…

Y ya saben …. ahi podran decidir si se someten a alguna cirujia jajaja

Salu2 a To2

 

 

 

 

LOS LEERE PRONTO!!

•Agosto 23, 2007 • 16 comentarios

Llegaría Dean a México en categoría cinco

•Agosto 20, 2007 • 6 comentarios

Llegaría Dean a México en categoría cinco
/ Nuevoleonenlinea.com

  

El huracán Dean, considerado como “extremadamente peligroso” y susceptible de tornarse “potencialmente catastrófico”, avanzaba este domingo hacia Jamaica, tras haber dejado ya cinco muertos en su paso por el Caribe.

El estado mexicano de Quintana Roo, donde primero pegaría Dean, subió el nivel de alerta a naranja, lo que implica “peligro inminente” y continuaba la evacuación iniciada el sábado de los cerca de 90.000 turistas que había al inicio del fin de semana en las zonas turísticas de Cancún y la Riviera Maya.

 El sábado, salieron 260 vuelos del aeropuerto internacional de Cancún cargados con turistas, mientras que los aviones que aterrizaban en la ciudad caribeña llegaban prácticamente vacíos ante la decisión de las autoridades de suspender la llegada de turistas.

 Mientras, las autoridades del estado intentaban tranquilizar a la población y tomaban medidas para que, en caso de impacto, no se repitan los saqueos de hace dos años tras el ciclón Wilma. 

Tras las compras de pánico que se produjeron en los días pasados en Quintana Roo, el delegado de la Procuraduría del Consumidor, Eduardo Pacheco, aseguró que “hay abasto suficiente en el estado para abastecer de víveres a la población y también de otros materiales de protección como clavos, maderas”. “Hasta ahora no hemos registrado casos de abuso en los precios o que se escondan productos”, agregó. Donde sí comienzan a escasear algunos productos como comestibles enlatados, velas y baterías es en Yucatán, estado vecino a Quintana Roo, que desde el sábado está en alerta amarilla, de “peligro moderado”. 

Por su parte, el ayuntamiento de Cancún, ciudad que en 2005 quedó fuertemente dañada y registró actos de saqueo por parte de la población, advirtió que evitará que se repitan estos actos con la presencia de 500 policías federales y estatales. “Garantizamos que no habrá vandalismo porque es la primera exigencia de la ciudadanía”, dijo el alcalde Francisco Alor Quezada. Dean Projected PathTambién se están llevando a cabo acciones preventivas en los estados de Campeche, Veracruz (este), Tabasco, Chiapas (sureste de México), Tamaulipas (noroeste), San Luis Potosí y Nuevo León (norte).  

Proyectan denuncias por celular

•Agosto 15, 2007 • 12 comentarios

Vi esta redaccion en milenio.com….. pero … que no ya se aplicaba aqui en Monterrey, cuando la gente demandandaba a los transitos corruptos?…. creen que funcione?.

Proyectan denuncias por celular

El sistema requerirá la estandarización entre las diferentes operadoras. Foto: Sandra Perdomo

Continuar leyendo ‘Proyectan denuncias por celular’

Los metrosexuales

•Agosto 14, 2007 • 7 comentarios

 

Son coquetos, apasionados y se permiten llorar.
Foto: AP

VS.

 


Víctor Manuel Luján 

¿Un metro de qué?

Continuar leyendo ‘Los metrosexuales’

FALSO MENSAJERO??

•Agosto 13, 2007 • 9 comentarios
Betito es un adolescente que predica en Saltillo con supuestas apariciones de la Virgen María
Alerta la Iglesia por falso mensajeroMientras que varias familias con poder económico de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas creen en los milagros de Alberto Solís, el clero se opone a darles crédito.
 

Hola el dia de hoy estuve merodeando por ahi y me tope con una nota de un “Falso Mensajero” , asi lo hace var la iglesia catolica a ” Betito” …como le dice la gente cariñosamente , el nombre real de este adolescente Alberto Solís Ramos , quien dice tener la gracia de poder hablar con la virgen.

Continuar leyendo ‘FALSO MENSAJERO??’

MANUAL DE LA PERFECTA CABRONA (5TA PARTE)

•Agosto 6, 2007 • 13 comentarios

 [VI]Maravillosa comida P: -¿Qué hace para cenar la cabrona interior? R: -Una elección.La cabrona interior es una poderosa alia­da en la constante lucha entre nuestra mente y nuestro cuerpo. Por ejemplo, mi mente di­ce: «Cereales, vegetales, fruta». Mi cuerpo tiende a decir: «Queso fundido, más queso fundido, chocolate». ¿Qué papel desempeña la cabrona interior en todo esto? La voz de la razón, la voz del estómago.Así es: la comida constituye una de las areas en donde incluso la cabrona interior sir­ve a dos amos.La diferencia es que estar en contacto con nuestra cabrona interior nos ayuda a con­templar la situación en su justa perspectiva. Ella nos permite satisfacer nuestras ganas de comer, sin que por ello nos olvidemos de mantener una buena salud.¿Te suena familiar esta frase?:  «¡Qué mal me he portado!». Por supuesto que sí, y no hablamos de sexo. No, casi siempre nos referimos a algo que hemos comido. Chocolate, quizá; pata tas fritas con alioli; espagueti a la carbonara. Si nos metemos en el cuerpo algo más que una ensalada de lechuga sin aliñar y un refresco light, nos juzgamos con la severidad de los calvinistas. Y normalmente acabamos condenándonos a varios días de inanición, a base de agua mineral y un insignificante pe­dazo de zanahoria o apio. Esto es «portarnos bien».Pero es necesario hacerse esta pregunta: ¿es bueno ser maniáticas y frívolas?¡Yo creo que no!¿Cómo podemos pensar y actuar en nuestro beneficio cuando estamos obsesio­nadas por el recuento de calorías, básculas y cintas métricas? DE VUELTA A LOS FUNDAMENTOS

 Nuestra  cabrona interior nos recuerda que la comida es básica para la supervivencia, sin mencionar la paz mental. Algunas veces resulta sencillamente consoladora. ¿Qué po­dría ser mejor después de un día realmente malo que un gran plato de pasta con salsa? ¿O una bolsa entera de M&Ms de cacahue­te? En primer lugar, puede ser que nuestra ca­brona interior consiga evitar que pasemos un día horrible, pero una vez que ha sucedido, ella sabe que cualquier medida para salvar la jornada de ser un desastre total será siempre algo bueno.La comida también puede ser un acon­tecimiento, una oportunidad para comuni­carnos con las personas importantes de nues­tras vidas.Algunas de nosotras sentimos que el proceso de comprar y preparar la comida es algo relajante y creativo. Otras, por el con­trario, llegamos hasta el extremo de evitar cualquier cosa relativa a la comida excepto su consumo. Realmente, no importa de qu6 lado estemos, porque la mecánica de la comida no es lo relevante. La comida es algo de lo que debemos ocuparnos, y nuestra cabrona interior nos ayuda a entender los patrones alimenticios que funcionan para cada una do nosotras.Cuando estamos en contacto con nuestra cabrona interior no tenemos que esforzarnos por cocinar un banquete para esos parientes políticos que jamás han sido amables con nosotras, o para esos compañeros de tra­bajo que sabemos positivamente que no nos toleran o para esos amigos con un paladar in­sensible.Quizá el punto más importante sea éste: nuestra cabrona interior considera con toda seriedad la comida, y todos los rituales que la rodean, pero no se deja llevar por las tiranías de la moda. ¿Está de acuerdo nuestra ca­brona interior con las dietas que someten a una mujer adulta a un régimen con menos calorías que las adecuadas para un niño de dos años?Yo creo que no.¿Cuál es su respuesta a la exigencia de que toda mujer, sin importar cuál sea su ti­po de cuerpo, deba utilizar tallas de ropa no superiores a la 38?Yo creo que no.Nuestra cabrona interior distingue muy claramente lo absurdo que resulta matarse por intentar parecerse a otra persona, cuando ca­da una de nosotras es ya una belleza.
“Son sólo nimiedades lo que irrita mis nervios”.                           REINA VICTORIA DE INGLATERRA

 [VII]La vida cotidiana

 Quizá pensemos en nuestra cabrona interior sólo a propósito de ocasiones especiales, co­mo hacemos con un vestido de fiesta o un determinado pintalabios. Tal vez nos digamos algo así: «Guardaré a mi cabrona interior pa­ra cuando la necesite de verdad. Después de todo, no quiero que se me gaste». Como si la cabrona interior fuera un par de zapatos ba­ratos con suelas de mala calidad. ¿Podría algo tan poderoso ser tan frágil?Yo creo que no.La cabrona interior es perfecta para to­da ocasión: informal, formal, privada o pú­blica, como un traje negro. Es una parte esen­cial de nuestra vida cotidiana.Es necesario, sin embargo, utilizar nuestra capacidad de discernimiento cuando usamos su poder. ADVERTIR LA DIFERENCIA

 Siempre habrá situaciones que no podamos modificar (el tráfico, la cola del supermercado, el aumento de actividad en la superficie solar). ¿Nos enfurecemos por ello?Yo creo que no.Saber que no tenemos poder sobre algunas situaciones nos consuela: nuestra cabrona interior no se molesta en gastar energía en aquello que trasciende su control.Al mismo tiempo, habríamos de ser unas auténticas santas para no reaccionar ante la presión causada por las cosas que están fuera de nuestro alcance. Y quizá no reaccionar sería un síntoma de encanto tóxico. Sea co­mo fue re, lo importante es recordar que la ca­brona interior nos puede ayudar a responder más que a reaccionar, a situaciones que se encuentran fuera de nuestro control.  COMO LOGRAR QUE LA FRASE “YO CREO QUE NO” FUNCIONE PARA NOSOTRAS

 Pensemos en un día normal. Salimos cada mañana para emprender nuestras actividades cotidianas y algo sucede. Siempre sucede al­go. Estamos de pie en la cafetería, esperando el turno para pedir nuestro café cortado (con  sacarina) y la tostada a la plancha (con mer­melada), cuando el camarero pregunta quién es el siguiente y alguien se planta enfrente de a nosotras diciendo: «Yo», y empieza a hacer un pedido para llevar que ocupa una hoja de tamaño folio escrita a un espacio.Vamos de compras al centro comercial. Al entrar en los grandes almacenes nos to­pamos con la sempiterna vendedora de perfumes, con su veloz atomizador y su dis­curso ensayado sobre la forma en que esta fragancia cambiará nuestras vidas.-¿Le gustaría probar Raison d´être? -pregunta.Quizá nos encontramos con otro conductor en el aparcamiento. En este tipo de situaciones, cuando el otro conductor retrocede choca contra nuestro coche. El impacto tira el espejo retrovisor, un inconveniente que (según sostiene el otro conductor) tendrá poco impacto en nuestras vidas:-El espejo central es todo lo que realmente necesitas, querida. A cada una de estas situaciones podemos responder: “Yo creo que no”. Esto requiere un poco de práctica. Al principio, la posibilidad de un enfrentamiento directo nos puede llenar de temor; pero la práctica, ciertamente, hace al maestro. Y la mayoría de las personas responde bastante bien ante el mantra de la cabrona interior pronunciado en voz alta.-Discúlpeme -le decimos al que se cuela en la cola-. No estoy de acuerdo. Creo que yo estaba primero.-¿Raison d’être? No, gracias.Quizá sea necesario protegemos del baño de perfume que inevitablemente sigue al ofrecimiento.-Yo creo que no. Quiero los datos de su seguro -le decimos a nuestro nuevo ami­go del aparcamiento.En realidad, ¿qué pueden responder? ¿Alguien va a discutir?Bien, ciertamente existe un porcentaje de la población que protestará. Hay muchas personas que se precipitan en una absurda autodefensa del injustificable comportamien­to aquí descrito.¿Nos acobardaremos ante esta posibili­dad?Yo creo que no.El mantra de nuestra cabrona interior es especialmente útil cuando nos quieren meter por los ojos facturas absurdas por reparacio­nes de poca monta del coche, cuando se nos pide «espere, por favor» por enésima vez, y cuando otros intentan intimidarnos para que hagamos cosas por ellos.De hecho, la frase «yo creo que no» se vuelve más poderosa cada vez que la pro­nunciamos.
“El lugar de la mujer está en la casa,el senado y el despacho presidencial”.

                                                                                     ANÓNIMO [VIII]Política personal

 La mayor preocupación de nuestra cabrona interior es, por supuesto, nuestra vida. El sim­ple hecho de llegar al final del día requiere dde tanta energía que nos queda muy poca fuerza para cualquier otra cosa. ¿Lavar la ro­pa?  Debe hacerse, entonces la lavamos. ¿Dor­mir? Nos moriríamos si no pudiéramos ha­cerlo. ¿Trabajar? Bueno, nuestra supervivencia con frecuencia depende de la habilidad para proveernos. Se puede comprender muy bien que la mayoría de nosotras no tenga tiempo para dedicarlo a la política. Además, ¿acaso importa?Pues bien, echemos un vistazo a esta cuestión.

 

PARTE DEL PROBLEMA

  Si continuamos participando activamente en la vida política al ritmo en que lo hemos venido haciendo hasta ahora, pasarán 300 años antes de que haya un número equivalente de hombres y mujeres en el Congreso.¿Quién va a proponer leyes que beneficien a las mujeres? Lo sé, es una pregunta retórica: sabemos perfectamente la respuesta. A la luz de esta verdad, debemos hacer más.-¿Más? -dices.Sí, digo yo. Y no estoy hablando de colaborar con una ONG, o presentamos a las elecciones (ni siquiera las del APA o las de nuestra comunidad de vecinos) o hacer algo que suponga añadir más estrés al que normalmente ya tenemos que soportar Estoy hablando de utilizar a nuestra cabrona interior para hacer de este mundo algo mejor.

 PARTE DE LA SOLUCION

 Lo más sencillo es votar con nuestro dinero. Así es: no compres esos productos cuya pu­blicidad subestima a las mujeres, nos insulta o nos eleva a parámetros aun menos realistas de los que ya nos rigen. Esto requiere refle­xión y conciencia, y no ocupa mucho tiempo. S¡ las tiendas donde compramos no cuentan con los productos que nos agradan, depende de nosotras hacerles saber nuestra decisión de comprar en otro lugar hasta no ver satisfechas nuestras necesidades.Podemos apagar la radio cuando em­piece a hablar un locutor misógino.Cuando haya un candidato digno de re­cibir nuestro apoyo, podemos asistir a sus mítines o hablar en su favor en nuestro en­torno laboral o familiar.La próxima vez que algún concejal cu­yo trabajo no vele por nuestras necesidades (sabemos quiénes son) nos envíe una carta pi­diendo nuestro voto, podemos devolvérsela con sobre y todo acompañada de una nota que diga: “Yo creo que no. No hasta ver algunos resultados. Por ahora, apoyaré a otro candidato».El mensaje llegará a su destino. Piensa en esto como si formaras parte de un “Yo creo que no» colectivo. Imagina las posibilidades.
“El poder puede tomarse, mas no otorgarse”.                                            GLORIA STEINEM

 [IX]Fuerza de trabajo

 El trabajo es lo que hacemos para ganar dinero. En esta sociedad, el dinero equivale a poder. Cuando sufrimos de encanto tóxico, te­memos al poder. Nos parece poco atractivo. Podemos expresar esta creencia en fra­ses como «El dinero no me importa», pero la realidad es que tememos al poder. Esto pue­de explicar por qué decimos que sí cuando que nos pide trabajar más sin recibir un au­mento de sueldo.Si estamos en contacto con nuestra cabrona interior no tememos al poder. Le abri­mos las puertas.También aceptamos la responsabilidad que acompaña al poder. Nos sentimos orgullosas de ser buenas en nuestro trabajo. Y aceptamos con entusiasmo nuevos desafíos. De igual modo abrimos la puerta al dinero entendiéndolo como una manifestación de la energía que inyectamos en nuestro trabajo. Merecemos todas las recompensas que nuestras habilidades nos han hecho ganar.­

 PODER

 El poder engendra poder, y el poder puede utilizarse para realizar cambios. Cambios  pequeños, grandes cambios.Todas sabemos eso, pero la pregunta es: «¿Cómo obtenemos poder?». Bien, podemos estar seguras de que nadie va a venir a regalamos nada, por lo tanto, quizá sea buena idea seguir los pasos de Lenin, que dijo: «Ví cómo el poder yacía en la calle y lo levanté». Mira a tu alrededor, El poder está a nuestros pies, o quizá sobre el escritorio. Quizá haya que buscarlo un poco, dado el estado de la mayoría de nues­tras mesas de trabajo, pero podemos encontrarlo. Lo vemos todos los días si abri­mos los ojos.i Levántalo!« No lo reconozco», dices. No te preo­cupes: a continuación paso a resumirte algu­nas características del poder que tal vez se te pasaron por alto.

 Trabajo en equipo

El poder se construye a partir del traba­jo en equipo (piensa en la Capilla Sixtina). Los equipos están formados por individuos. Cuanto más fuertes sean los individuos, más fuerte será el equipo. El encanto tóxico nos obliga a creer que ser parte de un equipo sig­nifica estar de acuerdo con todo cuanto di­cen los demás. En realidad, ser parte de un equipo requiere que valoremos con honesti­dad cada situación y que discutamos todos juntos los problemas.

 

Imaginación

  El poder proviene de la imaginación. Nada se ha creado sin imaginación; ningún problema se puede superar sin ella. Nuestra cabrona interior no sólo nos pone en contacto con nuestra imaginación, sino que también nos infunde el deseo de manifestarla. Quizá no siempre estemos en lo correcto, pero tenor razón no es lo más importante. Hablar sí lo es. Nuestra contribución puede provocar una idea en alguien más, y esa idea puede conducir a una solución o a una invención.

 Conocimiento

El poder es conocimiento, y el conocimiento es poder. Cada individuo tiene un conocimiento que nadie más tiene. Combinar el conocimiento de cada uno engendra mayor conocimiento, del mismo modo que si se combinan garbanzos con callos se obtiene un aporte calórico mucho mayor. 

CÓMO FUNCIONA

  Cada lugar de trabajo depende de las personas que colaboran juntas hacia un objetivo común, sea sirviendo comida, publicando un periódico, fabricando estropajos o cualquier otra cosa. Cuanto más poder aporte cada Individuo al logro del objetivo, mayor pro­babilidad existirá de alcanzarlo.El encanto tóxico nos va secando, de­jándonos sin poder. En consecuencia, tam­bién mina el poder de cualquier trabajo que emprendemos. Podemos creer que ser encantadoras hará que la gente acate nuestros deseos. Nada puede estar más alejado de la verdad.Esto no quiere decir que debamos gri­tar y exigir y damos demasiada importancia. ¡No, no, no! Recuerda, estar en contacto con nuestra cabrona interior no significa abusar de nadie. Tan sólo consiste en saber cuándo debemos ser firmes, cuándo podemos esta­blecer nuestra postura y poner de manifiesto que actuaremos de acuerdo con nuestras con­vicciones.

 RIMA CON RICACHONA

 Si es verdad que la gente empieza a llamarte cabrona cuando comienzas a tener éxito, entonces deberíamos alegramos de que nos llamaran cabronas en el trabajo.Recibir el calificativo de cabrona sig­nifica que tenemos razón, o que estamos exigiendo lo mejor a los demás y a nosotras mismas.De acuerdo con algunas personas, el uso del término «cabrona» ha crecido en pro­porción directa al número de mujeres que han alcanzado puestos directivos en su campo. ¿Cómo alcanzar la cima en nuestro campo? Haciendo nuestro trabajo muy bien para así avanzar al siguiente nivel. Por lo gene­ral, esto requiere que trabajemos con otras personas para, tarde o temprano, saber hacer bien lo que ellas hacen.Si les pedimos a las personas que están a nuestro cargo hacer bien su trabajo, y eso significa esforzarse más que antes, probable­mente nos llamarán cabronas.Si aquellas personas que están a nuestro cargo no hacen su trabajo y los regañamos por ello, nos llamarán cabronas.Si hemos regañado a esas personas y aun así no hacen su trabajo, sin duda alguna seremos más firmes con ellos la segunda vez. Definitivamente, nos llamarán cabronas. Bien por ellos. Mejor por nosotras. Porque lo que esto significa en realidad es que conocemos nuestro negocio. No te ol­vides de una cosa: no importa con cuanta amabilidad pidas las cosas, si eres la jefa, se­rás la cabrona.¿Qué es lo que tienes que recordar exactamente de todo esto? Que tú eres la jefa.
“Morimos por confort y vivimos por conflicto”                                                     MAY SARTON [X]Encuentros cercanos

 Está escrito que sucederá. Y aunque a las no iniciadas les suene como un cataclismo po­tencial, un encuentro entre dos mujeres en contacto con su cabrona interior en realidad contiene el germen de algo grandioso.Después de todo, ¿qué podría ser me­jor que nuestra cabrona interior duplicada? ¿O triplicada, cuadruplicada, aumentada exponencialmente?Reflexiona un poco: cuando dos de no­sotras en contacto con nuestra cabrona inte­rior nos encontramos frente a frente, aparece el magnetismo. Podemos sentirnos atraídas o repelidas. De cualquier manera, la dinámi­ca es la siguiente: ambas estamos recono­ciendo nuestro poder.Quizá jamás seamos amigas de las mu­jeres a cuya cabrona interior descubrimos, pero eso es secundario. Lo importante e  que, lleguemos o no a un acuerdo, incluso si nos sorprendemos ante la habilidad estraté­gica de la otra mujer, o si nos invade la envidia o alguna otra baja emoción, nueve de cada diez veces la cabrona interior de la otra mujer suscitará nuestro respeto y admiración. Lo mejor es reconocer que el enfrenta­miento puede ser estimulante, que el proceso de encarar a otra mujer que está tan segura de su punto de vista como tú del tuyo es una oportunidad para conocerse mejor a una mis­ma. Un encuentro cercano con la cabrona in­terior de otra mujer no debe temerse, es algo a lo que hay que dar la bienvenida.Quizá lo más importante sea que esas in­teracciones en las que nuestra cabrona inte­rior se reúne con su igual tienen una gran potencia, no siempre positiva. Es fácil estar con gente que concuerda con nosotros; es có­modo, pero también provoca que bajemos la guardia y disminuya nuestra fuerza. Esto pue­de ser muy peligroso: llevarse bien con todos los que nos rodean se convierte en un hábi­lo, y Actuar con Encanto vuelve a atrapamos en sus redes, reiniciando la espiral hacia el en­canto tóxico. El siguiente paso consistirá en re­caer disculpándonos por todo, esperar junto .11 teléfono los sábados por la noche y co­memos el pastel entero.¿Es eso lo que queremos?

 

¡YO CREO QUE NO!

 
“Estoy en el mundo para cambiar el mundo”.                                                 MURIEL RUKEYSER 

[APENDICE A]La cabrona que hay en toda mujer

 La cabrona interior se manifiesta en mu­chos arquetipos. En diferentes momentos, tu propia cabrona interior puede parecerse a cualquiera de estos iconos de poder fe­menino:

 KARA

La reina cisne de las valquirias. Kara. Apabullaba a sus enemigos utilizando sólo el sonido de su voz. Es una cabrona a la que no conviene subestimar, especialmente si está al teléfono. Todos, incluidos sus mejo­res amigos, saben que no tiene pelos en la lengua. 

LlLITH

Lilith iba a ser la primera esposa de Adán, pero le echó un vistazo y dijo: «Yo creo que no». Así que huyó hacia las orillas del mal Rojo, donde pasó sus días apareándose con quien le placía, dando a luz a cientos de niños cada día. No hace falta decir que, con ese nivel de fecundidad, algo del ADN de Lilith debe de transitar por cada una de nosotras.

 CATALINA DE MÉDICIS

Cuando se casó con uno de los Luises de Francia, Catalina llevó consigo a su nueva corte a

dieciocho de sus cocineros italianos favoritos. ¿Os podéis imaginar el volumen de las sobras? Y su casa era su castillo: insistió en que todos los nobles utilizaran tenedores para comer, en lugar de las manos. Sí, mamá. KATHARINE HEPBURN

Fuerte, insolente y muy digna. Jamás se dio por enterada de que a las mujeres se les consideraba como el sexo débil. La próxima vez que te encuentres con un vendedor mo­lesto, sé Katharine Hepburn. LISÍSTRATA

Reconocida organizadora griega. Per­suadió a las mujeres de su ciudad-estado a suspender las relaciones sexuales hasta que los hombres dejaran una guerra por demás ridícula. La clave aquí es que Lis se reunió con otras mujeres que pensaban como ella. Imagínate lo que podríamos hacer en el Con­greso… BUFFY, LA CAZAVAMPIROS

Ella es toda una estrella, además de ca­zavampiros reencarnada. Está en muy buena forma y tiene un agudo sentido de la moda. Buffy no cree en patrañas. Para apuntalar tu valor, al expresar esa frase llena de poder, «Yo creo que no», invo­ca a cualquiera de estas mujeres ejemplares en cualquier momento.
“Macho no significa mucho”.                    ZSA ZSA GABOR

 [APENDICE B]…y los hombres que las aman

 Sólo para que quede constancia, hay que in­sistir en que la idea de que las mujeres que es­tán en contacto con su cabrona interior odian a los hombres o desean ser hombres o quieren ser como ellos puede calificarse con una única palabra: TONTA (tenía que aclarar este punto). No, este capítulo es sobre los hombres que realmente admiran a las mujeres que es­tán en contacto con su cabrona interior. To­das conocemos a hombres así; normalmente viven con nuestras amigas… Está bien, qui­zá tú vivas con un hombre como éste.La cuestión es que existe un nombre pa­ra llamar a los tíos que son así: príncipe (no confundir con los de los cuentos de hadas). Un príncipe comprende la esencia de la cabrona interior. La entiende. 

UN PRÍNCIPE NO ES UN DOMINANTE

 Dominantes son los hombres que creen que el machismo es la mayor manifestación de energía masculina. Son los hombres que nos dejan plantadas. Los hombres que cada vez reducen más la edad límite de las chicas con las que salen, hasta que sus hijas y sus novias tienen la misma. Los hombres que no trabaja­rían para una jefa.Un príncipe es un hombre real, es decir, un verdadero ser humano. 

¿QUIÉN ES UN PRíNCIPE?

 He aquí cómo reconocer a un príncipe: - Un príncipe asume de verdad toda su parte de responsabilidad en la crianza de los niños. - Un príncipe entiende por qué los anuncios de cerveza son ofensivos (sabes a cuáles me refiero). - Un príncipe jamás dará por hecho que nos encargaremos por completo de preparar la comida. - A la inversa, un príncipe no asumirá nues­tra incapacidad para cambiar una rueda pinchada. - Un príncipe ofrece estímulo, más que consejos. - Un príncipe sabe lo que sabe. Y al mismo tiempo, sabe qué no sabe. No es un estú­pido fanfarrón. De hecho, un príncipe se da cuenta de lo atractivo que puede resul­tar decir: « No lo sé». ¿DE DÓNDE PROCEDE? Pues bien, si las mujeres tenemos una cabro­na interior que es una parte natural de noso­tras mismas, podemos deducir que también existe un príncipe interior.Así como la mayoría de las mujeres ha sido adiestrada en los caminos del encanto tóxico, a los hombres se les ha instruido en lo que sea que los esté infectando. Existen muchos nombres para ello; elige uno. Si has hecho bien los deberes para sacar a la luz a tu cabrona interior, lo más probable es que no necesites ser cruel. El punto es entender la dinámica que está en juego: a los hombres se les han enseñado conductas que tal vez sean contrarias a su verdadera naturaleza. NATURALEZA FRENTE A EDUCACION La experiencia me dice que se requiere mu­cho trabajo para que un hombre se convier­ta en príncipe, pero que la materia prima ha estado ahí desde el principio.Y escucha esto: incluso el hombre más macho tiene la capacidad de convertirse en un príncipe. VALORA TU COEFICIENTE DE PRINCIPE (CP) Supongamos que eres un hombre que intuye la existencia de su príncipe interior, y quieres medir lo activo que es este aspecto de tu ser. A continuación, te planteamos una pequeña prueba: 1.  A las mujeres les gusta que las llamen «nenas». De acuerdo/En desacuerdo. 2. Cuando una mujer es asertiva, la considero una cabrona. De acuerdo/En desacuerdo. 3. Cuando voy a algún lado con una mujer en un coche, conduzco yo.Siempre/La mayoría de las veces/Rara vez/Algunas veces/¿En el coche de quién?  4. Sé lavar y planchar la ropa. Verdadero/Falso/¿Para qué molestarse? Me la lava mi madre. 5. Tuve una reacción emocional al ver la pe­lícula Los puentes de Madison. Verdadero/Falso/No la he visto. INTERPRETACIÓN DE TUS RESPUESTAS Pregunta 1 Si has contestado «De acuerdo» y tienes menos de 65 años, podemos apostar, sin te­mor a equivocamos, a que no eres un prín­cipe muy desarrollado (-10 puntos).Sin embargo, si has basado tu respuesta en el hecho de que a tu madre y a sus amigas les gusta que las llamen «nenas», esto reve­la un nivel de sensibilidad que implica la con­dición de príncipe (+2 puntos).Si contestaste «En desacuerdo», piensa un momento en la razón por la que elegiste esa respuesta. ¿Es porque alguna mujer te ha corregido cuando la has llamado «nena»? (+2 puntos).¿O tu respuesta se basó en tus propias reflexiones sobre la importancia del lengua­je, de las que has deducido que llamar a las mujeres “nenas”  no sólo es incorrecto, sino también insultante? (+ 10 puntos). Pregunta 2Si estuviste de acuerdo, define la pala­bra “asertivo” (-10 puntos si tus definiciones para hombres y para mujeres son distintas; + 1 O puntos si estás en desacuerdo).Pregunta 3 «¿De quién es el coche?» es la pregun­ta que haría un príncipe (+ 10 puntos). «Rara vez» denota la condición de un príncipe sólo si tú tienes un coche (+7 si es así, -10 si no lo tienes). «Algunas veces» parece equitativo (+5).«La mayoría de las veces» puede impli­car que tienes un coche grande (ideal para llevar a muchas personas o cosas) o que tie­nes uno estupendo en el que todo el mundo quiere subirse (O puntos). También puede sig­nificar que la mayoría de tus amigas no tiene vehículo propio. Entonces, tú eres generoso y siempre las paseas. Esperamos que tus ami­gas paguen la gasolina (+ 10).Si tu respuesta fue «siempre», realmen­te debemos analizar las razones por las que así es. Pero la respuesta no favorece a tu coeficiente de príncipe (-1O).Pregunta 4Está bien, ésta era una especie de pre­gunta capciosa, y no añadiremos ni restare­mos puntos por ella; en realidad, yo no sé la­var la ropa. Y soy irremediablemente mala con la plancha. La incluimos en el formula­rio sólo para ver si lo estabas leyendo con atención. Por supuesto, si estás en el institu­to y es tu madre la que te lava la ropa, eso no quiere decir nada.Pregunta 5Otra pregunta capciosa. ¡Todo el mundo tiene una reacción emocional ante esa pe­lícula! «Reacción emocional», después de todo, es un concepto que cubre un gran te­rritorio (O puntos; no importa si lloraste o no). Si no la viste, estás disculpado y puedes apun­tarte 2 puntos extra. RESULTADOS Si tu puntuación fue de 32, eres un príncipe completamente desarrollado y en contacto contigo mismo.Si tu puntuación fue de 29, tienes un al­to coeficiente de príncipe. De 19 a 21 constituye un rango medio para el coeficiente de príncipe. Una puntuación de -32 muestra un coeficiente de príncipe muy bajo. El hecho de que te hayas sometido a esta prueba, sin embargo, es un signo esperanzador, porque la conciencia es el primer paso. No te des­corazones, no existe un caso irremediable. Puedes mejorar tu coeficiente. ESTABLECE CONTACTO CON TU PRINCIPE INTERIOR Todas las apreciaciones de este libro que se aplican a las mujeres en contacto con su ca­brona interior también se pueden aplicar a los hombres en vías de convertirse en príncipes. Para detallar un poco: 1. Cuando percibas una situación de abuso, no la disculpes dando explicaciones, llá­mala por su nombre. Incluso (o quizá par­ticularmente) cuando se trate de tu propio abuso. 2. Si el deseo de actuar como un macho (ver más arriba) es abrumador, sólo di: «Yo creo que no. Contrólate, amigo». Esto funciona muy bien, porque equivale a tomarse el tiempo de responder cuidadosamente. 3. Aprende a distinguir la diferencia entre ser amable y ser paternalista. Por ejemplo, es amable decir «¿Te echo una mano?» cuan­do ves a alguien luchando a brazo partido por hacer algo como, por ejemplo, meter en la cama a dos niños pequeños. Mos­trarse paternalista es decir: «¿Sabes?, cuan­do yo acuesto a los niños, les meto en la cama sin contemplaciones y apago la luz». 4. Súbele el volumen a tu príncipe interior. Siempre ha estado ahí, murmurándote cosas como: «Realmente está bien que­rer pasar tiempo con mis hijos».Nota: un hombre que pasa tiempo con sus hijos está ejerciendo su función de padre, no la de una niñera. 5. Reconoce que tu príncipe interior y mi ca­brona interior se encuentran sobre una base sólida y nivelada de igualdad. Sólida y nivelada es una base maravillo­sa sobre la que construir cualquier cosa. AMATE A TI MISMA
“El éxito engendra confianza”.                                    BERYL MARKHAM

MANUAL DE LA PERFECTA CABRONA (4TA PARTE)

•Julio 30, 2007 • 16 comentarios

[IV]¡Podemos Hablar! 

 No hay nada mejor que un grupo de muje­res reunidas con tiempo para charlar. ¿Y qué hacemos nosotras, las mujeres, cuando ha­blamos? Llegamos al fondo de las cosas. Es hermoso.Empezamos en la adolescencia, cuando estamos en permanente lucha contra todo y contra todos. Ahí es cuando descubrimos lo perspicaces que son nuestras amigas, lo bien que nos entienden.Comprenden lo absurdo que es el toque de queda impuesto por nuestros padres, y el imposible examen de historia; se compade­cen de nosotras por el doloroso aparato de ortodoncia que nos vemos obligadas a llevar, por la crueldad gratuita que demuestra el chi­co que no llama y por el desastre de la blu­sa nueva que se encoge al lavarla; y, como nosotras, desfallecen ante la sola mención de nuestros ídolos musicales o cinematográficos. Una vez recuperadas de nuestros años de adolescencia (cosa que la mayoría de no­sotras consigue tarde o temprano), somos capaces de formar amistades fuertes y dura­deras con otras mujeres. Nuestras mejores amigas son aquellas con quienes no escon­demos a nuestra cabrona interior.Mientras mis amigas y yo luchamos contra nuestra tendencia hacia el encanto tóxico, nuestra cabrona interior nos ayuda a establecer fronteras que mantienen sana la amistad. ¿Chantaje emocional? ¿Revelar secretos? ¿Cotilleo mal intencionado?Yo creo que no.

 AMIGAS DE VERDAD ¿Es fácil para dos o más mujeres en contacto con sus cabronas interiores ser amigas?Yo creo que no, pero ciertamente esa amis­tad es más significativa que en aquellas re­laciones basadas en el encanto tóxico.Las reglas que rigen las relaciones entre mujeres son tan complejas que, en compara­ción, el nudo gordiano parece un juego de ni­ños. Pero es precisamente esta complejidad lo que hace este tipo de amistades tan grati­ficantes.Las amigas que están en contacto con su cabrona interior con frecuencia son las que nos dan más apoyo: son a quienes acudimos cuando sentimos que nuestro carácter em­pieza a diluirse ante jefes poco razonables y fechas de entrega imposibles, frente al aman­te que de repente deja de llamar y ante la tris­teza por la pérdida de nuestros pendientes preferidos. Son las que nos recuerdan la im­portancia de nuestros sueños y aspiraciones, y las que nos animan silenciosa o ruidosa­mente cuando el camino parece demasiado empinado o largo.El principal elemento del vínculo entre las mujeres es el amor. Si no nos amáramos, no nos molestaríamos en decir la verdad. Sim­plemente nos dejaríamos resbalar de una de­cepción a la siguiente, con lo que acabaría­mos reuniendo suficiente experiencia como para convertirnos en cantantes de blues.Lo maravilloso de entrar en contacto con nuestra cabrona interior consiste en que po­demos escuchar nuestra propia voz. La ca­brona interior es muy sabia y no tiene miedo de decir las verdades, aunque depende de no­sotras escucharla. El hecho es que, después de haber oído la misma melodía durante tan­to tiempo, podemos saber cuándo va a em­pezar y, en ocasiones, podemos librar a una amiga del peligro.Por ejemplo, cuando el novio de nues­tra amiga le rompe el corazón al irse a Hawai para ayudar a su amigo a empezar un nego­cio, ¿le echamos en cara que se lo habíamos advertido? Claro que no. Estar en contacto con nuestra cabrona interior requiere de sen­sibilidad.Ella: -¡No puedo creer que me haya dejado! ¡Y para vivir en un lugar donde ha­ce calor durante todo el año! Quizá deba ir tras él.Tú: -¿Sabes cuántas serpientes venenosas hay en Hawai?Después nos las arreglamos para reunirnos con frecuencia para ver películas como Thelma y Lauise o El diario de Bridget Jones y pedir que nos lleven una pizza o comida china, evitando cuidadosamente cualquier alusión a Hawai. Con el tiempo, cambiamos a películas extremadamente románticas ubi­cadas en lugares como, por ejemplo, Alaska (siempre y cuando la ropa de abrigo permita apreciar los atractivos del protagonista).
“AMAME EN TODO MI SER”.         

 ELIZABETH BARRET BROWNING

 [V]La cabrona en la cama 

Bueno, la cabrona enamorada… ¡De verdad! ¡Cómo conservar a la cabrona interior en ese impetuoso carrusel de la vida que es el ro­mance? Si es verdad que lo que buscamos en nuestras parejas es la intimidad, entonces es indispensable que dichos compañeros estEen al tanto de la existencia de nuestra cabrona Interior. No podemos intimar de verdad con alguien que no conozca y respete cada as­pecto de nuestra personalidad (hecho abun­dantemente demostrado durante la década de los cincuenta).Afrontémoslo: el terreno amoroso es el más propicio para el desarrollo del encanto tóxico, y también donde éste resulta más peligroso.Muchas de nosotras tenemos miedo de que los hombres que amamos no quieran saber nada de nosotras si realmente llegan a conocemos.Pero cuando no conocen nuestro verda­dero ser, vivimos con el temor de su desilu­sión si nos revelamos ante ellos.¡Caramba, aquí tenemos un círculo vicioso! Estar en contacto con nuestra cabrona interior rompe ese ciclo. 

EL CAMINO TÓXICO HACIA LA INTIMIDAD 

Éste casi siempre empieza en la primera cita. A continuación, un guión en el que el encanto tóxico tiene un papel importante:Posible pareja: -Estaba pensando que por qué no vamos al cine.Chica encantadora: -¡Genial!En realidad, la chica encantadora odia el cine y preferiría hacer algo más interacti­vo, como jugar al billar. Pero no se atreve a decirlo por temor a que su pretendiente piense que es demasiado dominante o exigente o… La lista continúa, pero siempre termina con la temible posibilidad de parecer una cabrona ante los ojos del hombre.Durante la primera cita, la chica encantadora sin duda alguna fingirá que se está di­virtiendo, cuando lo que en realidad quiere es una oportunidad para conocer al individuo en cuestión. Es probable que también le agra­dezca efusivamente la maravillosa velada que acaban de pasar, sin dejar de pensar, eso sí: “Si de verdad le gusto, luego haremos lo que yo qu¡era».Por supuesto, eso ocurre muy rara vez, por no decir nunca. La chica encantadora continuará cediendo 

EL CAMINO DE LA CABRONA INTERIOR HACIA LA INTIMIDAD 

Todo es mucho más sencillo cuando, desde el principio, olvidamos el miedo. Observa lo siguiente:Él: -Estaba pensando en que podríamos ir al cine.Ella: -Me gustaría conocerte mejor. ¿Qué te parece si vamos a jugar al billar? De esta forma, el individuo está al tan­to de lo que ella quiere desde el principio. Y se abre el camino a la negociación. Ella ha insinuado lo que quiere hacer y ha dejado la puerta abierta para una contraoferta. Esto per­mite que la posible relación comience desde una base de igualdad.Por supuesto, quizá él no quiera transigir. Puede, de hecho, sentirse abrumado ante una mujer que no quiera acceder a cada sugerencia suya. Ese tipo de hombre desaparecerá tarde o temprano. Y no importa lo mas mínimo, por­que no deseamos un compañero así, ¿verdad? ¡Por supuesto que no! 

EL SEXO Y LA CABRONA INTERIOR 

Muy bien. Respira hondo. Ésta es indudablemente una de las áreas más importantes de nuestras vidas en lo que a la cabrona in­terior se refiere. En realidad, el sexo es una de las cuestiones fundamentales. Punto. De ahí se deduce que es de suma importancia estar en contacto con nuestra cabrona inte­rior antes de acostarnos con alguien. He aquí el porqué. 

Selectividad

Estar en contacto con nuestra cabrona interior nos garantiza que elegiremos cuida­dosamente a las personas con las que com­partiremos nuestros cuerpos.Muchísimas de nosotras, sólo por ser amables, hemos terminado acostándonos con personas con las que (después nos di­mos cuenta) no querríamos tomar ni siquie­ra una taza de café. (Por favor, ¡sabes que es cierto!).¿Las justificaciones? “No quería herir sus sentimientos». O: «No lo sé, sólo sucedió». No hay necesidad de flagelarnos por lo que pasó. ¿Pero es necesario continuar ha­ciéndolo?Yo creo que no.

Orgasmos

El encanto tóxico puede ser un serio impedimento para la satisfacción sexual. «No quería que pensara que no era feliz», dice la chica encantadora después de meses (o años) de sexo insatisfactorio. Estar en contacto con nuestra cabrona interior nos garantiza que llegaremos al orgasmo. Incluso con otras personas.Y tampoco tenemos miedo de que nos di­gan lo que quieren que hagamos. Todo el mun­do gana cuando la cabrona está en la cama. 

Sexo seguro

Estar en contacto con nuestra cabrona interior nos garantiza que, después de haber elegido con todo cuidado, no supondremos que, en virtud del encanto, sería imposible que nuestro compañero (o nosotras mismas) tu­viera una enfermedad de transmisión sexual. El encanto no inmuniza a nadie.Insistir en practicar sexo seguro puede ser difícil, pero considera las alternativas. Entonces, ¿cómo aborda el tema la cabrona interior? De frente.Por ejemplo: todo es perfecto, las lám­paras a media luz, la música que suena sua­vemente y tú has pasado la noche anticipan­do ese momento. Suspiráis, os miráis a los ojos… Nadie quiere romper el hechizo del momento, pero tú sabes que debes hacerlo.-Querido -dices-, ¿tienes condones? -No, mi amor -contesta-, pero pue­des confiar en mí.-Yo creo que no -dices haciendo acopio de todo tu carácter.Si su respuesta es:-No, pero voy corriendo a la farmacia. Ofrécete a conducir.Y recuerda, ahora somos adultas. Está bien tener condones en el bolso.
“El efecto de comer demasiada lechuga es soporífero”.                                                      BEATRIX POTTER